El inicio de la temporada de tenis en Australia siempre conlleva desafíos adicionales para los jugadores. Las altas temperaturas son protagonistas en cada partido y no solo ponen a prueba la resistencia física, sino también la capacidad de los tenistas para mantenerse concentrados mientras juegan bajo condiciones extremas.
Competir en estas circunstancias requiere tener precauciones para evitar lesiones o quemaduras. Renata Zarazúa lo vivió en Hobart, donde tuvo que enfrentarse a los efectos del sol intenso, que dejaron marcas visibles en su piel.
Así quedó la espalda de Renata Zarazúa
Tras su partido de dieciseisavos de final en el que logró imponerse 6-7 (5), 6-3 y 6-3 a Hailey Baptiste, la mexicana compartió en sus historias de Instagram cómo quedó su espalda completamente enrojecida por las quemaduras del sol.

“El sol de Australia no es ninguna broma”, escribió la tenista, mostrando la zona afectada desde los hombros y demostrando el riesgo que supone el calor extremo durante los partidos.
Más tarde, Zarazúa compartió otra historia mostrando que el enrojecimiento había disminuido y aprovechó para agradecer a sus seguidores, quienes le enviaron consejos y remedios.

Terminó su participación en Hobart
Renata Zarazúa cayó en octavos de final ante Iva Jovic por 6-2 y 6-1, en un duelo que duró poco más de una hora. La estadounidense, número 30 del mundo, impuso su primer servicio y aprovechó cada oportunidad de quiebre, mientras que la mexicana tuvo algunas opciones pero no logró concretarlas.
Con este resultado, Zarazúa registra un balance de 2-2 en lo que va del 2026 tras su participación en Auckland y Hobart, antes de disputar el Australian Open, el cual será su décimo Grand Slam y noveno consecutivo.
La tenista espera rival para la primera ronda que dará inicio el lunes 19 de enero y está lista para seguir sumando experiencia en los torneos más importantes del año.



