Presidente de Chile califica como ‘LINCHAMIENTO’ la BRUTALIDAD contra fans en Copa Sudamericana

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Hinchas de Universidad de Chile fueron brutalmente agredidos en el Estadio Libertadores de América, lo que desató críticas contra la organización del partido.

El mandatario Gabriel Boric condenó los disturbios en Avellaneda, responsabilizó a la organización y pidió garantías para los hinchas agredidos en el Independiente vs Universidad.

El partido de Copa Sudamericana entre Independiente y Universidad de Chile quedó marcado por la violencia. Los incidentes registrados el miércoles 20 de agosto de 2025, en el Estadio Libertadores de América, dejaron imágenes de enfrentamientos brutales, heridos de gravedad y casi un centenar de detenidos. La magnitud de lo sucedido motivó la reacción del presidente chileno, Gabriel Boric, quien no dudó en señalar fallas graves en la organización del encuentro.

A través de un mensaje en su cuenta oficial de X, el mandatario calificó los hechos como “inaceptables y linchamiento de chilenos; lo sucedido entre las hinchadas está mal en demasiados sentidos, desde la violencia en las barras hasta la evidente irresponsabilidad en la organización”.


Boric hizo hincapié en que nada justifica los linchamientos ni las represalias sufridas por los hinchas chilenos. Videos viralizados en redes mostraron escenas de extrema violencia que incluyeron golpizas, despojo de pertenencias y humillaciones públicas.

El presidente informó, además, que dio instrucciones al embajador de Chile en Argentina, José Antonio Viera Gallo, para que acudiera a la comisaría donde permanecían detenidos los simpatizantes y a los hospitales donde fueron trasladados los heridos. “Nuestra prioridad como Gobierno es conocer el estado de nuestros compatriotas, garantizar su atención médica y velar por que se respeten sus derechos”, remarcó.


Heridos graves y más de 90 detenidos tras el Independiente vs U de Chile

El gobierno de la provincia de Buenos Aires detalló que dos hinchas chilenos permanecen en terapia intensiva tras ser intervenidos quirúrgicamente por traumatismos craneoencefálicos con fracturas y hundimientos. Otros heridos leves ingresaron al Hospital Fiorito y cinco más al Hospital Perón, entre ellos un joven apuñalado.

En paralelo, la cancillería chilena confirmó la detención de 101 hinchas de Universidad de Chile, entre ellos mujeres y menores de edad, estos últimos ya liberados; además, con la actualización de 19 ciudadanos de la nación andina en nosocomios.


Viera Gallo aseguró que la situación es precaria, aunque aclaró que el consulado se hará cargo de la defensa de quienes deban responder ante la justicia.

Reacción del embajador y llamado a la hermandad tras violencia en Copa Sudamericana

Tras recorrer comisarías y hospitales, Viera Gallo calificó lo ocurrido como “un enorme fracaso” que pone en riesgo la relación entre ambos países. “Trabajamos cada día por la hermandad, pero lo sucedido fue la representación de lo que no queremos. Existe el peligro de que resurjan instintos nacionalistas. Esto es una barbarie y debe condenarse”, señaló.

Asimismo, el diplomático sostuvo que se reunirá con directivos de Universidad de Chile y con carabineros presentes en el estadio para analizar junto a la policía argentina las graves fallas en la organización del evento.

Universidad de Chile y la condena institucional

El propio club chileno emitió un comunicado en el que condenó lo sucedido. “Lo deportivo pasa a segundo plano. Nuestra máxima preocupación es conocer el estado de los hinchas agredidos brutalmente en el Estadio Libertadores de América”, expresó la institución, dejando clara su postura crítica hacia la organización del partido.

La Conmebol determinó la suspensión definitiva del encuentro, y los directivos de Independiente viajarán a Paraguay para reunirse con las autoridades del organismo y definir posibles sanciones.

El eco de los disturbios alcanzó a otros países. La Confederación Brasileña de Futbol (CBF) calificó los hechos como una “barbarie que contradice todos los principios del deporte” y exigió una investigación rápida y rigurosa por parte de Conmebol. “El futbol, una de las mayores expresiones de pasión y unidad en Sudamérica, no puede ser escenario de violencia, intolerancia e irrespeto”, apuntó en su comunicado.

La entidad brasileña pidió sanciones ejemplares y manifestó solidaridad con las víctimas y sus familias.

Lo sucedido en Avellaneda vuelve a poner en discusión la seguridad en los estadios y la capacidad de las organizaciones deportivas para prevenir hechos violentos. Las imágenes de heridos y escenas de brutalidad no solo empañaron la Copa Sudamericana, también abrieron un debate político y social entre Chile y Argentina.