Y el Barcelona de Xavi, abonado a la épica, a las emociones fuertes, al naufragio inesperado, a encadenar sobresaltos, por fin dejó de sufrir. Y lo hizo, por uno de esos caprichos que tiene el futbol con un 4-0 ante el Getafe de Bordalás, uno de los equipos ante el que más sufre. Y eso que los visitantes tuvieron la primera ocasión del partido con un tiro desde la frontal de Greenwood, que le robó la cartera a Frenkie de Jong antes de poner a prueba a Ter Stegen a los 6 minutos. Un arranque clásico de los locales que, esta vez, no tuvo consecuencias en el marcador.
Pero las mejores ocasiones azulgranas no llegarían a balón parado, sino con pelotazos largos a sus delanteros para superar la zaga azulona, que dejaba muchos metros a su espalda cada vez que apretaba arriba a su rival.
Por ejemplo, en la jugada del 1-0, obra de Raphinha, que recibía un pase en profundidad de Kounde y cruzaba con la zurda sobre la salida de Soria a los veinte minutos.
El Barcelona repetía una y otra vez la fórmula de filtrar balones largos al espacio para superar la presión alta de los madrileños y buscar el segundo de la tarde.
Y así la tuvo Joao Félix, a quien Soria le sacaba un remate con la puntera del pie derecho, y de nuevo Raphinha, que disparaba alto en la primera y era poco preciso en un pase a Joao Félix para que este solo tuviera que empujarla, poco después. El Barcelona seguía gustándose en la transición, y en una jugada coral que empezaba con el imberbe Cubarsí sacando el balón desde atrás como si fuera un veterano, Joao Felix acababa marcando a placer el 2-0 tras recibir una asistencia de Christensen en el 53′.
¡DE JONG Y FERMÍN HICIERON DAÑO!
Ocho minutos después, De Jong obtendría la recompensa a una cabalgada suya espectacular desde el centro del campo, al recibir un regalo de Raphinha tras superar la salida de Soria. Y entre uno y otro gol, el árbitro le anulaba otro a Lewandowski por fuera de juego.
Un remate desviado de Oscar dentro del área y otro del goleador visitante, Borja Mayoral, a falta de un cuarto de hora para el final, fue todo lo que le permitió el Barcelona al Getafe mientras se tomaba un respiro antes de poner la guinda a su gran tarde en el añadido.
Otra acción brillante de Cubarsí en la salida del balón, otra conducción excepcional de De Jong con pase filtrado a Vitor Roque. Y el gol de Fermín, que remachaba al fondo de la red el rechace de Soria al disparo de Vitor Roque.
