Recién es la segunda semana de la Temporada 2023-2024, pero bien podríamos haber visto un adelanto de la Final de la Conferencia Oeste de la NBA para mediados del año entrante. En un partidazo en el Pepsi Center, los campeones Denver Nuggets vencieron 108-105 a los Golden State Warriors.
Los ojos puestos en Nikola Jokic y Steph Curry, las máximas estrellas de Denver y Golden State, respectivamente, y quienes, curiosamente, fallaron en el momento cumbre en facetas que suelen dominar sin problemas. El Joker erró dos tiros libres que habrían dado mayor respiro a los Nuggets, mientras el Chef falló una bandeja “fácil” para sus estándares que significaba el empate.
Un duelo en el que los Warriors anotaron la primera canasta y no volvieron a estar en ventaja hasta el final del tercer periodo; después, algunos intercambios de liderato en el último periodo.
Los Nuggets, sin el lesionado Jamal Murray, quien será baja por tiempo indefinido por un problema en el tendón de la corva, reafirmaron su estatus de rival a vencer en la Asociación, con solamente 7 derrotas en sus últimos 45 partidos como locales.
Nikola Jokic terminó como el máximo encestador de la velada con 35 puntos y 13 rebotes, seguido de Reggie Jackson y Michael Porter Jr. en el tanteador con 20 y 17 unidades, respectivamente; Aaron Gordon también aportó un doble-doble en la victoria con 14 puntos y 11 tableros.
De los vencidos Warriors, Steph Curry metió 23 puntos y Klay Thompson sumó 15. El complemento del tridente, Draymond Green, no participó por temas personales.
