Dijera la sabia frase mexicana: “Más vale aquí corrió, que aquí quedó”. Por aquello de las malditas dudas y de tener encuentros sobrenaturales, el pelotero estrella de Los Angeles Dodgers en MLB, Mookie Betts, se negó a hospedarse en el hotel que el equipo había reservado en la ciudad de Milwaukee porque, con 130 años de antigüedad, existen relatos urbanos de que la propiedad está embrujada.
La vida de un beisbolista transcurre de una ciudad a otra con los 162 partidos de temporada regular que deben enfrentar, 81 de esos en calidad de visitantes por prácticamente cada rincón de los Estados Unidos. El trabajo de logística es fundamental en estos casos, pero qué hacer cuando una superestrella como Betts decidió huir del hotel de concentración y por su cuenta rentó un AirBNB.
Según un informe del Registro del Condado de Orange, el jardinero de los Dodgers tomó la medida inusual de reservar una propiedad privada para él solito en Milwaukee en lugar de quedarse con el resto del equipo en el Hotel Pfister, en el que historias de espíritus y fantasmas son comunes por los trabajadores y los huéspedes, aunque nunca se ha comprobado alguna actividad paranormal.
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La historia de Mookie Betts en el hotel de Milwaukee
Para algunos podrá parecer una medida exagerada y hasta ridícula, pero Mookie Betts aseguró haber pasado malas noches anteriormente en ese hotel. Si bien dejó en claro que no cree en eventos sobrenaturales y jamás vio algo que le hiciera creer en la presencia de fantasmas en el edificio, dijo que prefería evitarse alguna sorpresa desagradable y por ello recurrió esta vez a AirBNB.
Los Dodgers enfrentan una serie de tres partidos contra los Milwaukee Brewers esta semana para después ser anfitriones de los San Diego Padres entre viernes y domingo, en lo que muchos catalogan como un partido que seguramente se repetirá en Postemporada por la calidad de ambas novenas.
