Jose Mourinho ya diseñó su propia táctica para evitarse problemas con los árbitros.
Tras el duelo ante Monza, el estratega portugués reveló que dirigió el partido utilizando un micrófono escondido en la ropa, pues ya sabía que podía meterse en problemas con el también polémico arbitro Daniele Chiffi.
Mourinho calificó a Chiffi como el peor arbitro que ha visto en su historia como entrenador, y por ello prefirió protegerse para evitar polémicas.
“Chiffi es el peor árbitro que he conocido en mi carrera. No influyó mucho en el resultado, pero es pobre. Técnicamente pésimo, no es empático, no se relaciona con nadie, le da tarjeta roja a un jugador que resbala porque está muerto de cansancio en el minuto 96.
“Dejé de trabajar los últimos 20 minutos porque sabía que de lo contrario hubiera recibido una tarjeta roja, siempre pasa con él. Confieso que esta noche salí a la cancha con el micrófono, para protegerme. Me quedé callado porque el sábado quiero estar con mis pocos jugadores en el campo contra un súper equipo como es el Inter”, dijo Jose Mourinho en entrevista con SKY Sports.
Mourinho explotó y explicó que el árbitro no fue capaz de interpretar lo que pasaba en el partido. El lateral Zeki Celik vio la tarjeta roja por una acción polémica.
“La Roma no tiene la fuerza que tienen otros equipos para decir que no queremos a ciertos árbitros. Aunque a veces me parece que no tienen ni ganas. La Roma también debe crecer en este nivel.
“No es fácil, teníamos gente en el campo que tenía mucha dificultad en cuanto al cansancio. Los chicos lo dieron todo, gente como Mancini, Pellegrini, Cristante... Es gente que juega y todavía no tiene calidad para mantenerse en este nivel. El banquillo es prácticamente inexistente. Jugaron con orgullo y por eso estaré con ellos hasta el último minuto esta temporada.
