La temperatura empieza a aumentar en la rivalidad entre Checo Pérez y Max Verstappen.
El piloto mexicano vive una temporada de ensueño en la Fórmula 1, pero además de los podios y victorias, esto le ha traído una batalla despiadada con su propio coequipero.
Si bien Checo confesó que existe un respeto total entre ambos y que apuntan a los intereses del equipo, tampoco ocultó que ya le empieza a doler cuando Verstappen termina por delante de él.
En esta temporada Checo no sólo apunta al campeonato de constructores con Red Bull, sino que es la principal amenaza de Verstappen en el mundial de pilotos.
“Todo eso es lo que vende (su rivalidad), pero Max y yo tenemos una relación de respeto muy grande, más de lo que la gente se imaginaría. Sin duda que los dos queremos ganar, cada que gana él te duele, pero siempre hay mucho respeto entre nosotros.
“No me ilusiono mucho, soy muy frío y estoy enfocado 100% en que la única manera es carrera a carrera. Mi enfoque es analizar lo que pude hacer en Azerbayán, qué podemos hacer mejor en Miami. Son tantas carreras, que no tiene caso adelantarse”, dijo Checo en entrevista con TUDN.
El mexicano además reiteró que, de no ser por los problemas que tuvo durante todo el fin de semana del Gran Premio de Australia, hoy podría tener más puntos en la bolsa y eso significaría mayor presión para Verstappen, que de por si ya está sintiendo el calor.
“Yo creo que sin los problemas en Melbourne podríamos estar liderando, hay que minimizar los malos fines de semana y enfocarnos en tener buenas carreras. Disfrutemos estos momentos, no van a durar toda la vida, es un momento histórico”, sentenció.
