Terminó el cuento de hadas, la historia más alucinante de los últimos tiempos en la Major League Baseball (MLB) llegó a su fin luego de los Tampa Bay Rays (13-1), con los mexicanos Randy Arozarena e Isaac Paredes en el diamante, vieran destruida su racha de triunfos para arrancar la campaña 2023, esto luego de caer por pizarra de 6-3 frente a los Toronto Blue Jays, en duelo celebrado en Rogers Centre.
Tampa Bay se quedó a las puertas de firmar el mejor arranque histórico (en cuanto a la época moderna de la MLB se refiere), pues su 13-0 igualó lo hecho por los Milwaukee Brewers en 1987 y los Atlanta Braves de 1982; la marca absoluta pertenece a los St. Louis Maroons, franquicia que comenzó la temporada de 1884 con 20 victorias al hilo.
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Fueron 13 los éxitos que había cosechado la novena comandada por Kevin Cash, por lo que las miradas estaban puestas en la casa de los Blue Jays, pero la fiesta se amargó por los propios errores de los Rays, que terminaron por pesar demasiado en su intento por aspirar a una nueva remontada.
Pegó temprano Toronto
Un aviso de lo que venía fue el cuadrangular solitario del primer bateador que enfrentó el abridor Drew Rasmussen, quien se quedó viendo cómo George Springer le desaparecía la bola en la primera entrada; todavía se llenó la casa de enemigos, pero pudo sortear el desafío para salir con daño mínimo.
Pero en el segundo episodio la tónica se mantuvo y los maderos de los Blue Jays respondieron nuevamente, esta vez con doblete del estelar Bo Bichette que llevó a home a Kevin Kiermeier para la segunda raya de los locales. Tampa respondió en el cuarto inning, con sencillo remolcador de Luke Raley, llevando a la registradora a Brandon Lowe.
El desastre de la quinta entrada
Los Rays se ilusionaban con otro regreso, pero vino la debacle de Rasmussen, quien regaló dos carreras de ‘caballito’; primero dando base por bolas al catcher mexicano Alejandro Kirk, permitiendo pisar home a Bichette. No conforme, también otorgó boleto a Santiago Espinal y Vladimir Guerrero traía una más.
Ya con Rasmussen siendo relevado por el manager, Colin Poche heredó hombres en todas las almohadillas con un out y parecía salir del atolladero cuando forzó una rola de Danny Jansen al shortstop, pero Wander Franco erró en el tiro a segunda y a Brandon Lowe se le escapó la bola, permitiendo las carreras de Kirk y Daulton Varsho cuando parecía jugada ideal para doble play.
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El 6-1 fue una cuesta muy empinada, y aunque los Rays se acercaron con vuelacercas solitarios de Josh Lowe y Christian Bethancourt en la fatídica séptima, ya no tuvieron mayor respuesta. Randy Arozarena e Isaac Paredes, quienes jugaron con México el pasado Clásico Mundial de Beisbol, terminaron con números discretos. El cubano-mexicano pegó un sencillo y recibió pasaporte, mientras que el de Hermosillo se fue de cuatro nada, con par de ponches a su cuenta.
La victoria fue para el puertorriqueño José Berrios, quien trabajó cinco episodios, espaciando cuatro imparables y una carrera, recetando cinco chocolates sin regalar boletos; el derrotado fue Drew Rasmussen, quien lanzó cuatro entradas y un tercio en los que le pegaron ocho hits, permitió cinco carreras, concedió cuatro bases por bolas y firmó cuatro abanicados.
