Previo a las Semifinales entre la Albiceleste y Croacia por Qatar 2022, la policía local montó un cinturón de seguridad por todo el mercado de Souq Waqif, en Doha, pero ni eso fue capaz de detener el ímpetu de al menos mil seguidores argentinos que abarrotaron el lugar.
Y es que con la escuadra de Lionel Scaloni viva en la competición, los aficionados argentinos se han apoderado de las calles de Doha, además del Souq Waqif, donde invaden los días previos a sus partidos para ser protagonistas de su ya clásico banderazo.
Desde su primer duelo de Fase de Grupos ante Arabia Saudita, la afición de Argentina se ha apoderado del lugar, situación que ya comenzó a molestar a la policía local.
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Si bien no hubo problema en sus primeras tres previas, la policía comenzó a hacerse presente desde el duelo ante Australia con una cobertura no del todo numerosa, pero sí atenta a posibles desmanes.
Para el partido ante Países Bajos, la policía logró parar el festejo una hora después de iniciado e incluso redirigió sin mayores problemas a los aficionados rumbo al Metro de Souq Waqif.
El problema llegó este lunes, cuando la policía se anticipó a los seguidores, que se citaron a las 19:00 horas, tiempo local, para iniciar su banderazo.
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Pero desde las 18:00, la policía local cerró las entradas principales y le complicó el acceso a los aficionados, que aún así se las arreglaron para llegar al “Dedo Dorado” del Souq Waqif, donde a las 18:30 iniciaron sus festejos.
Ya a las 19:00 horas, la policía hizo un intento por cortar el festejo, pero los seguidores argentinos no se dejaron y se mantuvieron en el festejo pese a la presión de la policía, que hizo de todo por formar otro cinturón de seguridad en medio de los seguidores, pero esos no se dejaron y esparcieron al los policías a puros empujones.
La fiesta argentina ya empieza a cansar a la policía local, a la que le restan otros seis días antes de que Qatar pueda volver a la normalidad.
