Angie García es una mexicana que tiene mente de tiburón incluso cuando está disfrutando su primera Copa del Mundo.
Y es que hoy, antes de tomar el metro a la estación Lusail, Angie cargó su mochila de cacahuates, papas fritas, tamarindos y cualquier cantidad de dulces mexicanos para armar la vendimia a las afueras del estadio donde esta noche México y Arabia Saudita se jugarán la vida por avanzar de ronda.
Con una sonrisa de oreja a oreja, Angie se acerca a pequeños grupos de aficionados mexicanos para ofrecerles los dulces, con eso de que el “Mal del Jamaicón” ya les está pegando a varios.
“Esto no venía planeado, en principio yo traje para mí, pero ya después algunos amigos me decían que si les podía vender algunos y no se qué. Fue ahí donde me surge la idea de llevar algunos conmigo y ofrecerlos, y resultó. La gente se me acerca para comprar, piden mucho dulces con chile, con limón, papitas, al final busca algo que les recuerde a México porque es normal que algunos días fuera empieces a extrañar”, dijo Angie a FOX Sports.

Angie, con perspectiva diferente sobre el Mundial de Qatar 2022
Angie tenía dos sueños en mente: asistir a un Mundial y a unos Juegos Olímpicos, ya cumplió el primero y con creces.
“Para mí no significó un reto venir sola a Qatar y hacer esto. Después de todo lo que salió en las noticias, todo lo que se decía. Tuve dudas cuando salió el caso de la chica mexicana a la que la querían condenar a latigazos pese a que abusaron de ella, ahí por solidaridad pensé en no venir”.
“Pero después pensé en que desgraciadamente no podemos cambiar mucho las cosas aquí, sabemos que tienen un régimen muy estricto, pero para sorpresa mía y de muchos otros, nos hemos dado cuenta de que las cosas no son como nos las pintaban”, sentenció Angie.
Al Estadio Lusail no podrá entrar con sus dulces, pero antes de pensar en dejarlos en el cuarto de almacenaje habilitado por la FIFA, seguramente acabará de vender a los compatriotas que ya extrañan México.
