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Rüdiger: “Llevaba horas en Madrid, sonó el timbre... ¡Y era Ancelotti!”

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antonio rudiger El alemán compartió su primer encuentro con 'Carletto' (Real Madrid)

El defensa alemán compartió cómo fue su primer encuentro con el técnico de los Merengues

Si hay algo que caracteriza a Carlo Ancelotti es el buen ambiente y su amabilidad con los futbolistas que dirige, y una vez más, fue comprobado por la historia que contó Antonio Rüdiger.

Y es que el defensa alemán compartió cómo fue su primer contacto con ‘Carletto’ cuando llegó a España y un día antes de ser presentado como nuevo futbolista del Real Madrid.

“Llevaba apenas unas horas con mi familia en mi casa; estaba haciendo una barbacoa cuando sonó el timbre. Abrí la puerta y era Carlo Ancelotti. Un momento impactante”, señaló en entrevista para Sport1.

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Agregando que “se sentó a la mesa para comer con nosotros y se dio el tiempo de conocer a mi familia. Estuvo dos horas y hablamos de todo; nunca había vivido algo así, ningún entrenador había hecho algo así por mí”.

Fue en ese momento que Antonio Rüdiger se enamoró de fichar con los Merengues: “Don Carlo es una leyenda que coleccionaba títulos de Champions League cuando era un niño. Trabajar diario con él en el club más exitoso del mundo es maravilloso”.

Fichaje de Rüdiger con el Real Madrid

El defensa alemán de 29 años puso punto final a su etapa con el Chelsea después de cinco temporadas; quien manifestó el gusto de jugar en la liga de Inglaterra; sin embargo, siempre tuvo la ilusión de defender la camiseta de los Merengues.

“No diría que era un sueño. Mi sueño era jugar en la Premier League. El Real Madrid sólo era una fantasía, algo más grande, pero que no estaba lo suficientemente cerca para mí”.

Para finalizar, el germano compartió una anécdota curiosa previo a que se anunciara su fichaje con el Real Madrid, puesto que su apellido estaba mal escrito: Rüdiguer en lugar de Rüdiger, algo que se tomó con humor.

“Mi primo me llamó y me mandó una foto; yo se la pasé directamente al responsable con la indicación de que si se podía quitar la ‘u’ que sobraba. Al final se disculpó conmigo mil veces, pero para mí no era un problema, así que sólo me reí un poco”.