La pregunta es clara: ¿Cómo convence Estados Unidos a los futbolistas mexicoamericanos para jugar por su Selección si son discriminados en ese país?
El entrenador de la Selección estadounidense, Gregg Berhalter, reconoce el problema de racismo que viven los hispanos en su país, pero asegura que eso no debe ser un inconveniente para convencer a futbolistas mexicoamericanos de defender la camiseta de las barras y las estrellas.
“Hay muchas cosas que no podemos controlar y que suceden todos los días de las que no estamos contentos ni orgullosos. Pero lo que podemos hacer es garantizar que en nuestro entorno no será así”, aseguró Berhalter en entrevista con 90min.
“En nuestra Selección hay un ambiente muy acogedor, hay un vínculo muy estrecho entre los jugadores y no vemos la raza para determinar el valor de las personas. Valoramos a todos por igual”.
¿Quiénes han estado en la disyuntiva entre México y EE.UU.?
En los últimos años, varios jugadores han estado en la entrucijada por elegir representar a México o a Estados Unidos, al contar con ambas nacionalidades. Se trata principalmente de hijos de mexicanos nacidos en EE.UU., como Julián Araujo o David Ochoa, quienes optaron por el Tri, u otros como Ricardo Pepi o Brandon Vázquez, que lo hicieron por el equipo de más al norte.
La batalla entre la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y la USSoccer es tal que en la primera de estas existen visores que acuden a torneos en Estados Unidos para buscar mexicoamericanos, como sucede con Hugo Pérez, contratado por la FMF hace un par de años para buscar talento en el país vecino.
Otro caso similar ha sido el de Marcelo Flores, quien eligió representar a México, aunque su disyuntiva no pasó por Estados Unidos sino por Canadá. De cualquier forma, la batalla por captar al talento capaz de defender a los dos equipos más potentes de Concacaf se ha incrementado en los últimos años, a la par de que también la rivalidad deportiva también se ha intensificado.
“Para el futbol estadounidense estamos identificando a esos jugadores desde una edad muy temprana y llevándolos a nuestros equipos juveniles. Lo que sucede, y no hay leyes escritas al respecto, es que cuando identificamos a un jugador, la mayoría de las veces, la Federación Mexicana también sigue a nuestro equipo juvenil para su grupo de jugadores porque tienen doble nacionalidad”, añadió Berhalter.
“Ese tipo de cosas está bien, porque es así y tenemos que aceptarlo. Pero lo que queremos hacer es darles a nuestros jugadores la oportunidad de jugar en nuestro sistema y disfrutar del ambiente que estamos creando y luego, idealmente, dejarles elegir lo que creen que es mejor para ellos”.
