Uno de los jugadores más destacados en Grandes Ligas es sin duda Max Scherzer. El lanzador de los Mets tuvo un inicio de temporada en el que registró 8 aperturas en las que ganó 5 y tuvo solo una derrota. Esto con un promedio de carreras limpias de 2.54 con 59 ponches.
Su última apertura fue el pasado 18 de mayo frente a los Cardinals y en dicho juego se tuvo que retirar lesionado. Tan solo un día después de salir por lesión, se diagnosticó que podría estar fuera de 6 a 8 semanas por lesionarse el oblicuo del lado izquierdo.
El 28 de mayo se colocó en la lista de lesionados por 15 días y al parecer su recuperación iba de un modo favorable, pero cuando todo parecía ir mejorando, ocurrió algo increíble: su perro le mordió la mano. Afortunadamente, esto no pasó a mayores, por lo que no afecta la recuperación ni el rendimiento de este lanzador.
