Guillermo Ochoa estuvo a nada de fichar por el PSG, pero una sanción lo dejó fuera del equipo más poderoso de Francia.
En entrevista con el “Burro” van Rankin, Ochoa contó la anécdota de cómo se cayó su fichaje con el PSG, y como eso mismo derivó para que firmara con el Ajaccio de la misma Ligue 1.
“Yo tenía todo apalabrado para irme al PSG, iba a firmar contrato, pero en ese momento yo tenía que estar con la Selección porque jugábamos la Copa Oro. Me dijeron: ‘Sabes qué, juega la Copa Oro y después regresas acá para que hagas exámenes médicos y firmes.
“Juego el primer partido y después nos hacen exámenes anti doping y allí explota la bomba del clembuterol en la Selección. Salimos cinco positivos, nadie sabía nada del tema, hasta que lo regularon después de eso, pero estaba penado, era grave”, dijo Ochoa.
El portero de las Águilas aseguró que PSG lo espero hasta el último momento, pero al final su fichaje no llegó.
“Llega verano, la época de las contrataciones y me dice el PSG: Ok, estás positivo, soluciónalo y te vienes para acá'. Pero ya estaba en el limbo. Lo del clembuterol está penado, el problema fue que consumimos carne contaminada.
“Eso fue el inicio, la raíz de todo. Al final PSG se cansó, me dijeron que ya no podían esperar más y terminaron contratando a Salvatore Sirigu, un portero italiano”.
La decisión del PSG dejó con pocas opciones a Ochoa, quien era jugador libre en ese momento.
“Sí me dolió, tenía mucha ilusión. Yo estaba en el limbo, no tenía contrato con nadie y el América regresó para ofrecerme otro contrato que era muy bueno, pero mi cabeza ya estaba en Europa, en ese momento les dije que no. Tiempo después regresó América a ofrecerme otro contrato, pero era la mitad de lo que me ofrecían en el pasado, entonces les dije que no.
Ochoa contó que sólo hubo un equipo que se interesó realmente en él, a pesar de su problema de doping.
“Había varios interesados, pero todos tenían dudas por el tema de la resolución del clembuterol. Al final recibimos una llamada del presidente del Ajaccio, líder independentista corso, era un tema complicado, porque en Córcega no se consideran franceses.
“Viajamos de Barcelona a Marsella en coche para hablar con él y platicarle todo. Después lo vimos en el aeropuerto de París porque todo era secreto. Hasta que me dijo que quería que jugara con ellos, que firmara y que me iba a apoyar” explicó.
La resolución del tema clembuterol salió a favor del arquero y, si bien Ochoa recibió más ofertas de equipos europeos, el portero tenía una deuda moral con Alain Orsioni, presidente del Ajaccio.
“Yo le pedí a mi representante que aceptara la oferta del Ajaccio porque le di mi palabra al presidente y ellos siempre me apoyaron”, sentenció.
