Santiago Solari se fue dejando al Club América en el fondo de la tabla, un panorama que no se tenía en el presupuesto de la entidad a esas alturas del Clausura 2022.
Golpe de timón y rodaron nombres para sustituir al extécnico del Real Madrid; sin embargo, en casa encontró el paliativo para una crisis.
Fernando Ortiz llegó al mandó del primer equipo en Coapa, un momento que “no lo esperaba. Santiago hizo un trabajo realmente excelente; quizá, en el futbol los bajones existen y, a veces, al estar en un club tan grande como es América, la tolerancia y el tiempo, quizá, al entrenador le perjudica”, admitió en charla con René Trejo para FOX Sports Radio.
A Santiago no le salieron las cosas y su compatriota argentino tomó la alternativa de un grupo que, desde fuera, parecía ‘tender’ el terreno para el adiós de Solari; sin embargo, Ortiz fue más pragmático al respecto.
“Uno no se pone feliz o contento por el mal camino que tiene un entrenador de un club donde uno está trabajando.
“Los jugadores son humanos y, a veces, los humanos responden de la siguiente manera, no son robots. Creo y estoy convencido que iban a hacer todo lo que quería Santiago, pero esto es futbol”, así de sencillo lanzó Fernando.
Ahora bien, el repunte desde su llegada, a decir del propio titular en turno del banquillo, no responde a varitas mágicas o trabajos revolucionarios, es simplemente ese ‘apapacho’ que necesitaba la plantilla, si algún calificativo debería tener.
“Considero que al jugador hay que irle con la verdad. Si al jugador no le vas con la verdad, y a la hora de tomar decisiones uno fundamenta, cree y está convencido de que el equipo puede llegar a rendir, el jugador se va a entregar al máximo siempre. Así fue, así sucedió y hoy estamos acá”.
“Y una de las formas de levantar anímicamente es decirle la verdad al jugador, por lo cual la ejecución la tienen en el campo de juego (…) Dándoles seguridad, dándoles confianza, buscando al jugador que se sienta cómodo en posiciones que, quizá, no venían haciendo”.
Tres partidos con triunfo al hilo tienen a las Águilas a tiro de piedra de contar con un repechaje, gracuas a las bondades del sistema de competencia, donde clasifican o tienen posibilidad de finales 12 de 18 equipos.
Por ahora, el club amarillo es número once con 16 puntos, con Xolos en el horizonte y la chance de, con una victoria, prácticamente perfilar esa esperanza de colarse a Liguilla, aunque “pensar en el día de mañana si voy a estar sería un error grave. Es hoy, sé que mañana vengo, juego el partido (…) El día después del juego de Tijuana no sé qué puede llegar a pasar. Voy con esa tranquilidad y esa realidad que vivo como entrenador”.
Una realidad que no incluye, por ahora, el ‘jogo bonito’ crema, ya que “a todos nos gusta jugar bien y golear; no todos los partidos son iguales. Hoy está en una posición América, escalando posiciones, la cual sí tiene esa obligación de un equipo grande, de estar en una zona de repechaje”.
Pero esa obligación aún está en veremos; sobre todo, por el cierre de la Liga MX en su fase regular: Xolos, León, Tigres y Cruz Azul.
“Es algo normal en una institución tan grande (presión). Lo importante es tengamos los pies sobre la tierra. No nos podemos engañar ni ilusionar a algo que no sabemos.
“Han salido de una situación, saben que tienen que seguir por el mismo camino. ¿Por qué? Porque no han logrado nada. Han logrado salir de la situación que venían atravesando, pero, en general, saben que no hay una relajación con respecto si entramos o no al repechaje”.
