Y un día, Ancelotti encontró el equipo

El análisis de Ezequiel Daray sobre el nuevo Bayern, y por qué aplastó al Arsenal en la UEFA Champions League.

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No fue fácil para Pep Guardiola llegar al Bayern que dejaba Jupp Heynckes, que había ganado nada menos que el triplete en la 2012/2013 (Bundesliga, Copa Alemana y Champions). Tampoco lo fue para Carlo Ancelotti, luego de que su antecesor ganara la liga local tres veces al hilo, llegara también a las semifinales de la Champions consecutivamente, y lograra un dominio, por momentos aplastante. 

El Bayern pasó del nervio y la histeria guardiolista, expresada en miles de sistemas tácticos y una constante rotación de jugadores, a la serenidad y paciencia de Don Carlo, que sólo cambia entre dos sistemas, y prefiere tener un equipo que salga de memoria. Un cambio tan brusco requiere de un período de transición. Le pasó también a Pep, en sus primeros tiempos. 

Ancelotti trajo su receta mágica que le dio resultados en Madrid, y paró un 4-3-3. El Bayern empezó a ganar por inercia, pero pronto el rendimiento decayó, y una serie de derrotas consecutivas, en Champions y en Liga, empezaron a encender señales de alarma. La prensa le comenzó a “exigir” que jugara con un 4-2-3-1, que era “el sistema del Bayern”. 

Carlo tomó nota y empezó a probarlo. En un principio no encontraba los intérpretes, y la prensa señalaba a Thomas Müller como una de las víctimas de los experimentos del entrenador italiano. Pero, como dicen en su país, “piano, piano”, hay que tener paciencia. 

Hasta ayer, cuando me preguntaban por el candidato para ganar la Champions, siempre decía “Bayern”. No por el rendimiento ni por su fútbol vistoso. Es más, me aburría viendo al Bayern, algo que nunca me pasó con Guardiola. Pero, siempre pensé: “Ancelotti sabe algo que nosotros no tenemos idea”. Si ganó tres Champions como técnico, algo ve que ni yo ni mis colegas notamos. Solo por eso, el Bayern me parecía candidato. 

Pero desde ayer lo veo como “EL” candidato, porque a lo dicho anteriormente le agregó un fútbol y un poderío, que hoy no se ve en otros grandes de Europa. ¿Qué cambió Don Carlo desde el último partido, en donde lastimosamente le habían ganado al Ingolstadt (penúltimo de la tabla), y en el minuto 90? 

Su 4-2-3-1 encontró los intérpretes. La pareja de centrales, con Hummels y Javi Martínez, tiene altura, velocidad y buen pie. Los laterales, Lahm y Alaba, jugaron muchos partidos, como para saber cuándo ir, cuándo cerrar líneas o cuándo sorprender con una diagonal. 

En el mediocampo, el Bayern recuperó al mejor Arturo Vidal, que, en este nivel, es uno de los pocos volantes en el mundo, que lo tienen todo. Arturo lee la jugada y se anticipa, evitando situaciones de riesgo, antes de que se gesten. Cuando lo dejan, se desprende y llega al área, en donde tiene gol. Su pareja es Xabi Alonso, que a los 34 años ya no es el del Madrid, pero aporta experiencia y tranquilidad, mientras Arturo le hace de rueda de auxilio. 

Adelante abre la cancha con dos zurdos. Robben volvió a ser “Mr. Wembley”, el apodo que se ganó luego del gol al Dortmund en la final de la Champions de 2013. Si no se lesiona, es uno de los mejores extremos del mundo. Su jugada de enganchar para adentro y tirar al segundo palo, es tan obvia y trillada como imposible de contrarrestar. Así abrió el partido anoche. En la izquierda está Douglas Costa que, a diferencia del holandés, con el perfil a favor, aporta desbordes y centros-gol para Lewandowski. 

En el medio, detrás del goleador polaco, está la gran clave del cambio radical del Bayern. Thiago Alcántara llegó como fetiche de Guardiola, que le dijo a Rummenigge: “Thiago oder nichts” (traeme a Thiago o nada). Pero el jugador italiano, de nacionalidad española e hijo del gran Mazinho, se hizo más jugador con Ancelotti.

Carlo lo suelta como si fuera un viejo “10”, por detrás de Lewandowski. Ayer marcó dos goles, pero fue lo de menos, porque en ese nuevo puesto hace jugar a todo el equipo, y llega a definir. Se para 25 metros más adelante que en la “era Guardiola”. 

Si a todo eso le agregamos a Lewandowski, uno de los tres goleadores más letales del mundo, que ahora aprendió a patear tiros libres en forma magistral, tenemos a un gran candidato para esta Champions. Ayer el Bayern dio cátedra. Hoy la prensa alemana, por primera vez, elogió a Carlo Ancelotti. Apareció “su” Bayern en el momento indicado, en la fase definitoria.

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